martes, 27 de junio de 2023

Te reto a registrar tus gastos sólo por una semana. Primera parte

Aunque sea sólo por curiosidad necesitas y te conviene saber en qué gastas diariamente tu dinero y así darte cuenta de que puedes ahorrar fácilmente generando desde hoy mismo tu futura fortuna. Vamos a ello.

Muchas veces te lo has preguntado: ¿En qué realmente gasto mi dinero? ¿Por qué gasto a lo loco?... y muy seguramente también cómo puedes aprender a ahorrar y, como hacen otros a quienes conoces, a hacer dinero, mucho dinero… Es sorprendente pero este tipo de problema se parece mucho a controlar el sobrepeso, aunque a la inversa. Y, otra sorpresa, controlar este tipo de problemas comienza con algo muy sencillo: control

Qué necesitas para controlar, que es el primer paso para influir a tu valor, la temperatura en tu habitación? Un termómetro… y para comenzar a influir en tu sobrepeso? Una balanza… y… para influir tú mismo en tus finanzas personales? Pues, llevar tus cuentas… entonces, registrar, llevar tus cuentas es el primer, primerísimo paso, para gobernar tus finanzas… y, con toda probabilidad, alguna vez lo has intentado…

Registro, control, llevar las cuentas, es el primer paso para sanear nuestras finanzas personales, como si fuéramos nosotros mismos una pequeña empresa. Puede sonar algo gracioso pero es así. Y no tiene que ser, necesariamente una “contabilidad de doble partida” o todo eso, pero sí una forma de verificar en qué “nomás” se nos escurre el dinero.

Y eso es lo que hace este reto sencillo pero poderoso. Se compone de tres partes. Hoy vamos por la primera. Ya no teoricemos más, y como un buen gallo podría decir: vamos al grano…

Primero. Elabórate un “clasificador personal de gastos” según tu actividad personal, tu forma de comprar, etc. Hazlo en tres categorías: gastos “A” importantes, indispensables, inevitables; gastos “B” convenientes pero no inevitables, importantes pero no indispensables, beneficiosos pero no inevitables; y gastos “C” opcionales, de antojo o capricho, de oportunidad pero no de necesidad ni utilidad real al menos al presente, o sea, gastos a lo loco… Por ejemplo:
Gastos “A”: pagar la renta, consultar al médico, comprar alimentos para la semana, comprar zapatos para los niños porque los que tienen ya están dañados o muy pequeños…
Gastos “B”: comprar un libro interesante, hacerse un traje nuevo para el trabajo teniendo ya otros con poco uso, comer semanalmente en un restaurante más o menos caro…
Gastos “C”: ir en taxi cerca pudiendo ir a pie, gastar en videojuegos, frecuentar el cine, comprarse ropa de moda sólo “porque sí”…

Segundo: Usando cualquier hoja, libreta de apuntes o agenda en desuso, elabórate una tabla sencilla con 4 columnas: Concepto del gasto, gasto A, gasto B, gasto C y opcionalmente Total. Cada fila será para el gasto en sí.

Tercero: Ahora viene lo bueno, “lo chido” diría alguien… anota de la manera más precisa y honesta que puedas todo lo que gastas, comportándote económicamente lo más natural posible, sin limitarte ni extralimitarte, como controlas la forma, o tu peso corporal, de la manera más “desapasionada”. Anota lo que gastas (concepto) y el monto, anotándolo en la columna que corresponda. Debes hacerlo sin auto manipularte ni autojustificarte en nada (acaso dices 20 grados cuando el termómetro marca 15? O anotas 70 kilos cuando tu balanza marca 83?... no te autoengañes; o si no, simplemente no sirve y así no progresarás nunca…

Cuarto: Al final de cada día haz un resumen. Así sabrás cuánto sumaron tus gastos A, B y C del día. Haz esto durante 7 días, por ejemplo de domingo a sábado, para saber cuánto fueron tus gastos semanales. Así sabrás cuánto fueron tus gastos indispensables y justificados (A), cuánto tus gastos comprensibles o aceptables (B) y cuánto tus gastos injustificados o al menos “evitables” (C) que además seguramente son gastos hormiga. Puedes obtener porcentajes, etc. Y con toda probabilidad te sorprenderás cómo, en tu categoría C, gastaste realmente a lo loco…!

Si logras hacer todo lo anterior –si lo hiciste honestamente– ya verás cómo puedes ahorrar mucho dinero, a diferencia de hasta ahora, conservar más dinero cada día y, en perspectiva, tener más y más dinero para después… te decidirás ahorrar porque hasta las hormiguitas ahorran

Pero esta es sólo la primera parte del reto, porque hay más… mientras, asume el reto y cúmplelo… hasta la segunda parte… abrazos…

martes, 20 de junio de 2023

El valor de bancarizar nuestras finanzas

Bancarizarse, es decir, abrir y una cuenta bancaria personal, aprendiendo a utilizar servicios financieros proporcionados por una institución bancaria, puede reportarnos varios beneficios importantes y contribuir a mejorar nuestra educación financiera a corto y largo plazo.

Casi nunca se lo considera pero talvez fuera un buen obsequio de cumpleaños para alguien de la familia –en cuanto llegue a una edad permitida– una cuenta de ahorro, con saldo mínimo, como una manera de motivación a emprender su educación financiera a corto y largo plazo… verdad? El arte de hacer dinero comienza por el ahorro.

Parece muy raro, pero hay personas en cuyo cumpleaños, en vez de festejos o regocijos similares, se auto obsequian una revisión médica completa, o actualización de sus anteojos a medida, o acuden a donar sangre, o algo así… debiéramos innovar nuestra “cultura de obsequiar” con, gestos como los nombrados. Suena quizás un poco “cursi” pero puede hacerse; sólo hay que vencer estereotipos y ya…

Tener una cuenta de ahorro en un banco popular de nuestra preferencia no es sólo un “snob” para cualquier joven, incluso adolescente si las normas de un país lo permiten –con acompañamiento paterno– sino el mejor camino hacia unas finanzas saludables. Incluso –y esto es un deseo– todo centro educativo debiera incentivar a sus estudiantes que a partir de una edad determinada tengan y mantengan una cuenta de ahorro, más que todo para fortalecer ese hábito genial. Veamos cuáles serían los beneficios en términos de cultura financiera personal de llevar una –aunque sea diminuta– cuenta bancaria de ahorro en cuanto se tenga edad de hacerlo:

Seguridad y protección: Mantener el dinero en una cuenta bancaria es más seguro que tenerlo en efectivo en casa. Los bancos cuentan con medidas de seguridad y protección contra robos y fraudes. Además, tener nuestro dinero “en el banco” nos limita el derrocharlo desmedidamente tanto por el hecho de tener que primero retirarlo (que ya puede ser un disuasivo indirecto) y porque el ver nuestro saldo “muriéndose” nos haría dar cuenta de que nuestras finanzas no van por buen camino.

Documentación de nuestra conducta y hábitos con el dinero. Ahorrar, y ahorrar mucho dinero, implica disciplina y dedicación. La verdad que muchos tenemos tendencia a disciplinarnos con casi todo menos con el dinero, y sólo caemos en cuenta de ello cuando se nos acaba, o acabó… Nuestra tarjeta o libreta de ahorro sería un recordatorio permanente de cuánto estamos avanzando, o retrocediendo, en construir esa “futura riqueza” que tanto deseamos.

Acceso a servicios financieros: Tener una cuenta bancaria permite acceder a una amplia gama de servicios financieros, como recibir y enviar dinero, realizar pagos, obtener en un futuro préstamos o líneas de crédito, entre otros. Estos servicios pueden facilitar la gestión de las finanzas personales y brindar mayor comodidad y conveniencia. Alguna vez pensaste en invertir o emprender, pero percibes que con tuis fondos limitados será difícil? Pues, si construyes o acumulas un buen “historial financiero” tu banco de prestará para ese capital con el que tanto sueñas… pero debes empezar a hacer méritos ya, desde hoy mismo…!

Ahorro y planificación financiera a largo plazo: Una cuenta de ahorro en un banco es una herramienta fundamental para fomentar el hábito del ahorro. Puede ayudar a establecer metas financieras, como ahorrar para una emergencia, un viaje o la educación, y realizar depósitos periódicos. Además, algunos bancos ofrecen programas de ahorro automático que permiten destinar una parte de los ingresos directamente a la cuenta de ahorro.

Mejor educación financiera: Al tener una cuenta bancaria, se tiene acceso a información y recursos que pueden ayudar a mejorar la educación financiera. Los bancos ofrecen servicios de asesoramiento y herramientas en línea que brindan información sobre presupuesto, inversiones, gestión del crédito y otros aspectos financieros. También es posible recibir notificaciones y alertas sobre transacciones, saldos y vencimientos, lo que facilita el seguimiento y control de las finanzas personales.

Historial crediticio: ya hablamos de ello líneas arriba. Mantener una cuenta bancaria activa y responsable puede contribuir a construir un historial crediticio positivo. Esto puede ser beneficioso en el futuro al solicitar préstamos, tarjetas de crédito u otros servicios financieros que requieren una evaluación de la solvencia y el historial de pagos.

En resumen, la bancarización ofrece seguridad, acceso a servicios financieros, promueve el ahorro, facilita la planificación financiera, brinda recursos educativos y contribuye a la construcción de un historial crediticio sólido. Todos estos beneficios ayudan a mejorar la educación financiera y a desarrollar hábitos financieros saludables a lo largo del tiempo.
 
Anda… Comienza a ahorrar ya porque de lo contrario qué estás haciendo con tu dinaro?… Si bien te motivas aprendiendo de buenos libritos descargables, o viendo videos sobre finanzas personales, es hora de convertir esa motivación en acción…! Ahorra, ahorra primero montos pequeños y más pronto de lo que te imaginas ya te verás ahorrando mucho dinero.

Hasta la próxima. Abrazos...