miércoles, 3 de junio de 2015

Segundo libro de Enoc. Parte 5

Estos son libros y testimonios antiguos que muchas religiones cristianas no quieren que conozcas pero te los presentamos para que tú mismo elabores tus conclusiones.

These are books and old testimonies that many Christian religions don't want you to know but we present them to you so that yourself elaborates your conclusions.

Talvez no has leído aun:

Segundo libro de Enoc. Parte 4.

Segundo libro de Enoc. Parte 3.

Segundo libro de Enoc. Parte 2.

Segundo libro de Enoc. Parte 1.

Primer libro de Enoc. Parte 13.

CAPÍTULO 22.

1 A partir de aquel día, comenzó Matusalén a estar al pie del altar ante la faz del Señor y de todo el pueblo. Y durante diez años consecutivos se mantuvo esperando la heredad eterna, no sin amonestar convenientemente a toda la tierra y a todo su pueblo.
2 Y no se dio el caso de un solo hombre que cambiara vanamente (su actitud) en relación con el Señor en vida de Matusalén.
3 El Señor bendijo a Matusalén y se mostró complacido con sus sacrificios, con sus dones y con los (diversos) ministerios que (éste) desempeñó ante la faz del Señor.
4 Cuando llegó, pues, el tiempo del tránsito en la vida de Matusalén, se le apareció el Señor en una visión nocturna, diciéndole:
5 ?Escucha, Matusalén. Yo soy el Señor, Dios de tu padre Henoc.

6 Quiero que sepas que han tocado a su fin los días de tu vida y que se ha acercado la hora de tu descanso.
7 Llama a Nir, hijo de tu hijo Lamec –el segundo por orden de nacimiento después de Noé–,
8 revístele de tus vestiduras sacerdotales, ponle al pie de mi altar 9 y anúnciale todo lo que va a acaecer en los días (de su vida), ya que se acerca el tiempo de la destrucción de la tierra entera, así como de todo hombre y de todo animal que vive sobre la tierra.
10 Durante sus días sobrevendrá una confusión muy grande sobre la tierra,

11 pues el hombre se ha hecho envidioso para con su prójimo, unas gentes se han ensoberbecido contra otras y hay nación que ha declarado la guerra, llenándose la tierra de abominación, de sangre y de todo mal.
12 Y para colmo han abandonado a su Creador, adorando a dioses fatuos, al firmamento de los cielos, a la andadura de la tierra y a las olas del mar.
13 El adversario se engreirá y gozará en sus hazañas para mayor quebranto mío.
14 Toda la tierra trastornará su orden, y todo árbol y todo fruto permutará sus simientes en espera del tiempo de la catástrofe.
15 Y se cambiarán asimismo –para mi dolor– todas las naciones de la tierra.

16 Entonces daré órdenes al abismo, que se precipitará sobre la tierra, (formando) una gran masa caótica al estilo de la materia primigenia.
17 Con ello se deshará todo el armazón de la tierra, siendo ésta objeto de una gran convulsión y quedando privada a partir de este día de su natural consistencia.
18 Entonces preservaré yo a Noé, hijo primogénito de tu hijo Lamec,
19 y haré surgir de su simiente otro mundo, y su simiente durará por los siglos hasta la segunda catástrofe, cuando los hombres vuelvan a pecar de la misma manera ante mi faz.
20 Se levantó Matusalén de su sueño, que le dejó muy preocupado,

21 y llamó a todos los ancianos del pueblo para comunicarles todo cuanto había dicho el Señor y toda la visión que le había sido revelada por el Señor.
22 El pueblo se llenó de pesadumbre por aquella visión y le respondió:
23 ?El Señor es muy dueño de obrar como le plazca;
24 ahora, pues, Matusalén, obra tú en conformidad con lo que el Señor te ha dicho.
25 Llamó, pues, Matusalén a Nir, hijo de Lamec, hermano menor de Noé, y le puso las vestiduras sacerdotales en presencia de todo el pueblo; luego le colocó al pie del altar y le dio instrucciones sobre las funciones que había de desempeñar en el pueblo.

26 Y dijo Matusalén al pueblo: ?He aquí a Nir, que a partir de hoy estará al frente de vosotros como jefe y como guía.
27 A lo que respondió el pueblo: ?Que así nos acaezca según tu palabra y que la voz del Señor tenga su cumplimento, tal como te habló a ti.
28 Mientras hablaba Matusalén al pueblo desde el altar, se le turbó el espíritu; luego se arrodilló y elevó sus manos al cielo para orar al Señor
29 y, mientras oraba, exhaló su espíritu en el Señor.
30 Se apresuró, pues, Nir con todo el pueblo y construyeron un sepulcro a Matusalén en el lugar llamado Achuzan.

31 Luego, revestido de sus ornamentos y con antorchas (en las manos), iba Nir rodeado de un gran esplendor, mientras el pueblo levantaba el cuerpo de Matusalén y –después de rendirle honores– lo depositaba en el sepulcro que le habían construido. Una vez cubierto éste, exclamaron:
32 ?Bienaventurado ha sido Matusalén ante Dios y ante todo el pueblo.
33 Y cuando se disponía cada uno a retirarse, se dirigió Nir al pueblo:
34 ?Daos prisa y traed corderos, bueyes, tórtolas y palomas para inmolarlos hoy ante la faz del Señor, y ya os iréis luego a vuestras casas.
35 La gente dio oídos al sacerdote Nir y trajeron (los animales) a toda prisa, atándolos al pie del altar.

36 Luego tomó Nir en sus manos el cuchillo sacerdotal e inmoló todo lo que habían traído y lo sacrificó ante la faz del Señor.
37 Se regocijó todo el pueblo en presencia del Señor, aclamando aquel día al Señor, Dios de Nir y del cielo y de la tierra.
38 Y a partir de aquel día hubo paz y orden en toda la tierra mientras vivió Nir: doscientos dos años.
39 Luego se apartó la gente de Dios, y empezó a haber rencillas entre unos y otros, conspirando unos pueblos contra otros y alzándose una nación en plan de guerra contra otra.
40 Y aunque (demostraban) unanimidad con sus labios, sus corazones estaban divididos.

41 Pues el demonio comenzó a reinar por tercera vez: la primera (había sido) antes del paraíso, la segunda en el paraíso y la tercera se prolongó desde la salida del paraíso hasta el diluvio.
42 Y sobrevino la lucha y una gran revolución.
43 Al oír esto, el sacerdote Nir se afligió en extremo y dijo para sí:
44 “Ahora acabo de comprender verdaderamente que ha llegado el tiempo y (se ha cumplido) la palabra que dijo el Señor a Matusalén, padre de mi padre Lamec”.

CAPÍTULO 23.

1 He aquí que la mujer de Nir –por nombre Sopanima– era estéril y no pudo nunca parirle (un hijo) a Nir.
2 Pero, encontrándose Sopanima ya en edad avanzada, concibió el día de la muerte en su seno, sin que Nir hubiera dormido con ella ni la hubiera tocado desde el día en que el Señor le había encomendado su ministerio ante el pueblo.
3 Cuando Sopanima cayó en la cuenta de su embarazo, se llenó de vergüenza y rubor y se mantuvo escondida todo el tiempo hasta el parto, sin que nadie lo notara.
4 Al cumplirse los doscientos ochenta y dos días y hacerse inminente el término del alumbramiento, se acordó Nir de su mujer y la llamó a su casa para hablar con ella.
5 Marchó, pues, Sopanima al lado de su marido, encontrándose encinta y en vísperas ya de parir.

6 Al verla, Nir sintió una gran vergüenza y le dijo: ?¿Qué es lo que has hecho, mujer, para traerme este oprobio en presencia de todo este pueblo?
7 Apártate de mí ahora mismo y vete allá donde concebiste la vergüenza de tu vientre, no sea que me manche las manos en ti y peque ante la faz del Señor.
8 Sopanima respondió a su marido: ?Señor mío, mira que ha llegado el tiempo de mi vejez y el día de mi muerte
9 sin que yo pueda saber cómo ha sido concebida la intemporalidad y la esterilidad de mi vientre.
10 No dio crédito Nir a las palabras de su mujer y la intimó por segunda vez: ?Apártate de mí, no sea que vaya a golpearte y peque ante la faz del Señor.

11 Y aconteció que, mientras Nir dirigía la palabra a Sopanima, su mujer, ésta cayó a sus pies y expiró.
12 Llenóse Nir de aflicción y dijo para sí: “¿No habrá ocurrido esto a causa de mis palabras, ya que el hombre peca por pensamiento y por palabra ante la faz del Señor?
13 Ahora tendrá el Señor piedad de mí –lo sé bien seguro dentro de mi corazón– por no haber puesto mis manos sobre ella.
14 De nuevo te glorifico a ti, Señor, porque nadie de entre los hombres ha tenido conocimiento de este hecho que ha realizado el Señor”.
15 Nir cerró entonces apresuradamente las puertas de su casa y se fue donde su hermano Noé para contarle lo acaecido con su mujer.

16 Noé se apresuró y volvió en compañía de su hermano a la casa de Nir con motivo de la muerte de Sopanima, conversando los dos entre sí sobre el estado de su embarazo en trance ya de parir.
17 Y dijo Noé a Nir: ?No te preocupes, hermano mío, pues Dios ha encubierto hoy nuestra vergüenza, ya que nadie del pueblo sabe esto.
18 Ahora démonos prisa y enterrémosla a escondidas, y que el Señor cubra el oprobio de nuestra vergüenza.
19 Colocaron, pues, a Sopanima en un lecho, le pusieron una mortaja negra y la encerraron en casa, (dejándola) lista para el entierro; (luego) excavaron una tumba en secreto.
20 En aquel momento salió a luz un niño del cadáver de Sopanima, quedándose sentado sobre el lecho a su derecha.

21 Y cuando entraron Noé y Nir con intención de enterrar a Sopanima, se encontraron con el niño que estaba sentado junto al cadáver de su madre y limpiaba su vestido.
22 Se quedaron estupefactos Noé y Nir, (presa) de un gran temor, pues el niño –que daba la sensación de tener unos tres años– tenía un cuerpo perfecto y hablaba por su propia boca, bendiciendo al Señor.
23 Noé y Nir le contemplaron atentamente (y observaron) que había un sello sacerdotal sobre su pecho y que tenía un aspecto glorioso.
24 Y exclamaron: ?He aquí que Dios renueva la sangre sacerdotal después de nosotros según su beneplácito.
25 Se dieron prisa Noé y Nir y lavaron al niño, poniéndole las vestiduras sacerdotales, ofreciéndole el pan santo –(que) él comió–

26 y dándole por nombre Melquisedec.
27 A continuación tomaron el cuerpo de Sopanima, le quitaron la mortaja negra, lo lavaron, le pusieron vestiduras espléndidas en sumo grado y construyeron un mausoleo para ella.
28 Luego vinieron Noé, Nir y Melquisedec y le hicieron un enterramiento público.
29 Y dijo Noé a su hermano Nir: ?Guarda por ahora al niño en secreto, pues la gente se va haciendo malévola sobre toda la tierra y comienza ya a apartarse de Dios y, si se enteran, lo matarán.
30 Después de esto partió Noé para su lugar.

31 Durante los días de Nir comenzaron a multiplicarse las grandes iniquidades sobre la tierra,
32 (por lo que) Nir fue presa de una gran aflicción –sobre todo por causa del niño– y exclamó: ?¡Ay de mí, Señor eterno! En mis días han comenzado a multiplicarse todas las iniquidades sobre la tierra, y entiendo que nuestro fin está próximo, y más aún el de toda la tierra a causa de las iniquidades de los hombres.
33 Ahora, pues, Señor, (dime) qué visión tienes deparada a este niño, cuál va a ser su suerte y qué he de hacer con él, no sea que vaya también él a precipitarse en la perdición juntamente con nosotros.
34 Escuchó el Señor a Nir y se le apareció en una visión nocturna, diciéndole:
35 ?No puedo aguantar ya más las grandes iniquidades que se han perpetrado en la tierra; (por ello) voy a enviar ahora una gran catástrofe sobre ella y quedará destruido todo su entramado.

36 Por el muchacho no te preocupes, Nir, pues dentro de poco voy a enviar a mi archiestratega Miguel, quien se hará cargo del niño y lo colocará en el jardín del Edén, en el paraíso, donde Adán pasó anteriormente siete años, teniendo siempre los cielos abiertos hasta que pecó.
37 Este muchacho no correrá la suerte de los que perezcan en esta generación, pues yo (lo) he designado para que sea sacerdote de los sacerdotes eternamente, Melquisedec, y la constituiré como cabeza de todos los sacerdotes que han existido hasta ahora.
38 Despertó Nir de su sueño y bendijo al Señor, que se le había aparecido, diciendo:
39 ?Bendito sea el Señor Dios de mis padres, que me anunció cómo había hecho surgir en vida mía un gran sacerdote de las entrañas de mi mujer Sopanima.
40 Pues yo no tenía ningún otro hijo en esta generación para que llegara a ser sumo sacerdote, pero éste es hijo mío y siervo tuyo y tú eres el gran Dios,

41 ya que te has dignado contar(le) en el número de tus siervos y sumos sacerdotes Set, Enós, Rusi, Amilam, Prasidam, Maleleil, Seroc, Arusan, Aleem, Henoc, Matusalén y de mí, tu siervo Nir.
42 Melquisedec será el jefe de estos trece sacerdotes que han habido anteriormente.
43 Y en la postrera generación surgirá de nuevo otro Melquisedec como punto de partida de (otros) doce sacerdotes.
44 Y luego vendrá el jefe de todos, el gran Pontífice, Verbo de Dios y Fuerza para obrar milagros estupendos, más famosos que todos lo que han tenido lugar (hasta hoy).
45 Este Melquisedec será sacerdote y rey en el lugar de Achuzan, esto es, en el centro de la tierra, donde fue creado Adán, y allí mismo será emplazado luego su sepulcro.

46 Acerca de este pontífice está escrito de antemano que también él será sepultado allí donde está el centro de la tierra,
47 de la misma manera que Adán dio sepultura en el mismo sitio a su hijo Abel, a quien había asesinado su hermano Caín, pues yacía tres años ya insepulto hasta que vio cómo un pájaro denominado cuervo enterraba a su polluelo.
48 Yo sé que ha llegado una gran confusión y que esta generación se extinguirá en ella y que todo perecerá
49 fuera de mi hermano Noé, (quien) se salvará. Luego nacerá de su raza un renuevo, surgirá otro pueblo,
50 y habrá otro Melquisedec –jefe de los sacerdotes en medio del pueblo–, que reinará y servirá al Señor.

51 Después de que el muchacho hubo permanecido cuarenta días en la casa de Nir, dijo el Señor a Miguel:
52 ?Baja a la tierra donde el sacerdote Nir, toma contigo a mi niño Melquisedec, que se encuentra con él, y colócale en el jardín del Edén para (su) custodia.
53 Pues se acerca ya la hora, y voy a dejar caer toda el agua sobre la tierra para que perezca todo lo que hay en ella.
54 Miguel se dio prisa y descendió de noche, mientras Nir se encontraba durmiendo en su lecho. Miguel se le apareció y le dijo:
55 ?Así habla el Señor: Nir, entrégame el muchacho que te encomendé.

56 Pero Nir no reconoció a quien le estaba hablando y, lleno su corazón de confusión, dijo:
57 ?¿Por ventura se ha enterado la gente de lo del niño y (quieren ahora) cogerlo y matarlo? Pues el corazón de este pueblo se ha pervertido ante los ojos del Señor.
58 Dijo, pues, Nir a quien le dirigía la palabra: ?Ni el muchacho está conmigo, ni yo sé quién eres tú.
59 Respondió el que me hablaba: ?No tengas miedo, Nir, pues yo soy el archiestratega del Señor. Él me ha enviado y yo voy a llevarme hoy al muchacho conmigo: me iré con él y lo depositaré en el paraíso del Edén, donde permanecerá para siempre.
60 Y cuando llegue la generación duodécima y hayan transcurrido mil setenta años, nacerá un hombre justo en esta raza, a quien el Señor invitará a subir al monte en que quede parada el arca de Noé, tu hermano. Y allí hallará a otro Melquisedec, quien habrá vivido siete años consecutivos en este mismo lugar, escondido del pueblo idólatra, para que éste no le haga perecer. Le sacará de allí y éste será sacerdote y primer rey en la ciudad de Salim [Jerusalén], origen de los sacerdotes a imagen de este Melquisedec. Y transcurrirán tres mil cuatrocientos treinta y dos años, partiendo desde el principio y la creación de Adán, hasta que llegue esta época. Y después de este Melquisedec se sucederán sacerdotes en número de doce hasta (que venga) el gran Higúmeno –esto es, guía– que hizo todas las cosas visibles e invisibles.

61 Acordóse entonces Nir del sueño anterior y (le) dio crédito y respondió a Miguel, diciendo
62 ?Bendito sea el Señor que te ha enviado hoy a mí: bendice, pues, ahora a tu siervo Nir, ya que me ha llegado la hora de salir de este mundo, toma al muchacho y obra con él tal como el Señor te ha dicho.
63 Cogió Miguel al niño la noche misma en que descendió y se lo llevó sobre sus alas, depositándolo en el paraíso del Edén.
64 Nada más levantarse Nir a la mañana siguiente, se fue a la casa y no encontró al muchacho, por lo que –lejos de alegrarse– se llenó de pena, pues no tenía otro hijo fuera de él.
65 Así murió Nir, y no hubo más sacerdotes en el pueblo,

66 sobreviniendo a partir de este momento una gran confusión sobre la tierra.

CAPÍTULO 24.

1 Citó el Señor a Noé en el monte Ararat, entre Asiria y Armenia –en tierras de Arabia junto al mar–
2 y le dijo que construyera un arca de trescientos codos de largo, cincuenta de ancho, treinta de alto, con dos plataformas en medio y puertas de un codo.
3 Los trescientos codos de ellos equivalen a quince mil de los nuestros, y los cincuenta de ellos son dos mil quinientos de los nuestros, y los treinta de ellos son novecientos de los nuestros, y un codo de ellos equivale a cincuenta de los nuestros.
4 Con arreglo a este cómputo siguen ateniéndose los judíos a aquellas medidas del arca de Noé –según había indicado a éste el Señor– y así ajustan continuamente sus pesas y medidas hasta el día de hoy.
5 El Señor Dios abrió, pues, las cataratas del cielo y llovió sobre la tierra ciento cincuenta días seguidos, con lo que pereció toda carne.

6 Al cumplir Noé los quinientos años, engendró tres hijos: Sem, Cam y Jafet.
7 Y cien años después del nacimiento de los tres hijos, entró en el arca el día 18 del mes de Yuars [= Iyyar] según los hebreos, Famenoth según los egipcios.
8 El arca estuvo flotando durante cuarenta días, pero ellos permanecieron en ella ciento veinte.
9 Entró en el arca a los seiscientos años de edad y salió teniendo seiscientos un años, el día 28 del mes de Farmuth según los egipcios y Nisán según los judíos.
10 Después del diluvio vivió todavía trescientos cincuenta años y murió habiendo cumplido novecientos cincuenta en Dios, nuestro Señor, a quien corresponde la gloria desde el principio, ahora y hasta el fin de todos los siglos. Amén.

(Continuará…)

Fuente: librosapocrifos.blogspot.com

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